Nota de prensa

¡Manos para servir! Zona Oeste de la Capital

Decenas de miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días de la zona Oeste de la capital, prestaron servicio en sus comunidades en San José

Decenas de miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días de los sectores sur y oeste de San José, se reunieron en torno a sus centros de reunión con una tarea muy particular: servir a sus vecinos y a otras personas de su comunidad que requirieran ayuda o, simplemente, una sonrisa. Así, durante el sábado 28 de noviembre, organizaron lo que ya se ha hecho una tradición entre ellos: el Día Nacional de Servicio.

Ataviados con los chalecos “Manos mormonas que ayudan”, los miembros de la zona de Escazú visitaron la escuela del barrio el Carmen, en San Antonio, y limpiaron pisos, ventanas, baños, áreas verdes y aceras. Durante un lapso de cinco horas, compartieron además con vecinos del lugar que se acercaron a preguntar sobre la actividad. 

También los voluntarios del sector de Don Bosco, en la capital, hicieron servicio en el Centro de Rehabilitación Infantil Pitahaya. De acuerdo con Sergio Saavedra, uno de los participantes, allí se removieron desechos, se limpiaron las ventanas, se mejoraron las zonas verdes y se hicieron algunas reparaciones menores para facilitar el desagüe de algunas cañerías. “La experiencia fue muy positiva, en especial por la convivencia con los empleados del centro”, comentó.

En la zona de Hatillo también hubo actividad. Los miembros visitaron la Escuela de Hatillo 2 y la Escuela  República  de Paraguay. En la primera de ellas se realizó una limpieza de salón de actos y se lavaron las sillas y ventanas, mientras que en la segunda, se cortó el césped. Sólo en este sector participaron 35 personas.

Y eso no fue todo. En Puriscal, las manos mormonas que ayudan se hicieron presentes en la Cruz Roja del lugar, donde limpiaron el interior de las instalaciones, lo que incluye las oficinas, bodega, garaje y también las aceras. Los miembros de esa institución, acostumbrados a servir, agradecieron el gesto.

En el área de Pavas, los miembros de la iglesia visitaron la Casa Libertad, un proyecto que apoya a personas que viven en las calles y que se ubica al costado oeste de la plaza de deportes de la comunidad. Durante tres horas, se limpiaron y arreglaron algunas áreas verdes y desagües que estaban tapados, se clasificó el material reciclable y se acondicionaron los accesos a las oficinas administrativas.

Los vecinos de Alajuelita que pertenecen a la Iglesia realizaron un proyecto de limpieza público en el sector de La Aurora. Allí se limpió un tramo peatonal que se encontraba desaseado y con el zacate crecido. Esta acera es de uso constante para los vecinos y queda cerca de lugares importantes como el supermercado local, la parada de autobuses y locales comerciales. Un total de 21 miembros se encargaron de recoger basura, limpiar el zacate y recoger maleza desde las ocho de la mañana hasta el mediodía. 

“Se recibieron muestras de gratitud de transeúntes y vecinos del lugar que animaron a los miembros. Por ejemplo, un líder cívico local pasó a saludar y tomar fotos, ofreciendo ayuda para que en futuras actividades de servicio se le avisara y pudiera organizar a las personas del vecindario. Otra vecina ofreció agua limpia para beber y para aseo personal de los miembros, a fin de participar del refrigerio que el obispado proveyó. Asimismo, varias personas en carro pasaron y felicitaron la labor de los miembros que, desinteresadamente y sin querer llamar la atención, limpiaron la vía por donde pasaban familias, adultos mayores, niños y jóvenes”, comentó David Pérez.

El Liceo de Santa Ana ahora se ve más hermoso gracias a la colaboración de los miembros de la iglesia de ese cantón, quienes brindaron de su tiempo y talentos para embellecer las áreas verdes y jardines del centro educativo. El colegio llevaba varias semanas sin mantenimiento debido a una incapacidad del personal encargado de jardinería, lo cual hizo que mucho del césped, mala hierba y plantas no ornamentales crecieran sin control alguno, dejando un mal aspecto al colegio y dando alguna oportunidad a futuro para que animales e insectos pudieran afectar a la población estudiantil.  “De verdad que quedó muy bien”, dijo el guarda de seguridad del colegio al contemplar el trabajo que duró toda una mañana.

Nota sobre la Guía de Estilo:Al publicar noticias o reportajes sobre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenga a bien utilizar el nombre completo de la Iglesia la primera vez que la mencione. Para más información sobre el uso del nombre de la Iglesia, visite nuestraGuía de estilo.